Después de seis meses de haber puesto en funcionamiento Geofeminicidio, hemos definido una primera clasificación de tipos de feminicidio y tipos de asesinato de mujeres. El listado elaborado fue inspirado en académicas que hicieron un aporte teórico importante a la construcción del término. Contabilizar y visibilizar los tipos de feminicidios brinda herramientas para combatir la violencia de género.
Graciela Atencio y Elena Laporta / Diseño: Francisco Gatica – Feminicidio.net – 05/07/2012
España, Madrid – Geofeminicidio, la base de datos de Feminicidio.net contabiliza asesinatos de mujeres y feminicidios. Todos los feminicidios son asesinatos de mujeres pero no todos los asesinatos de mujeres son feminicidios. El indicador principal que utilizamos en la elaboración de los informes estadísticos es el asesinato y el feminicidio nuestro paradigma de análisis. En tal sentido, nos basamos en la línea de trabajo de Diana Russell y Julia Monárrez Fragoso [1]. Y no tomamos como indicador al homicidio, utilizado por la criminología tradicional, debido a que por su etimología, que viene del latín “homicidium”, formada por “homo (hombre)” y “cidium (acción de matar)” nos parece androcéntrica a pesar de que es usado para refererirse tanto a homicidios de hombres como de mujeres [2].
FOCALIZAR LA ATENCIÓN EN LOS VICTIMARIOS
Empecemos por responder una pregunta básica: ¿Qué diferencia a un feminicidio del asesinato de una mujer? Cuando se comete un feminicidio, a una mujer se la asesina por el hecho de ser mujer, por “razones de género”. ¿Cómo se manifiestan esas razones de género? Lo repetimos una y otra vez en nuestros informes y artículos de Feminicidio.net, en las sociedades patriarcales el asesinato de mujeres a manos de hombres es frecuente y la inmensa mayoría de estos son feminicidios. Los hombres feminicidas matan a las mujeres por diversos motivos: cosificación, posesión, celos, odio, placer, erotismo...La violencia resulta un instrumento de poder clave para someter y subordinar a las mujeres. El feminicidio representa una expresión extrema de la fuerza patriarcal, una forma de manifestar la política sexual y los “rituales” de dominación masculina [3]. Es más, el feminicidio es un acto socialmente necesario que permite sostener el statu quo de la dominación masculina.
Según lo que sostiene Russell, en el asesinato “el género femenino de una víctima es irrelevante para el perpetrador. Por ejemplo, un varón armado que dispara y mata a los propietarios, hombre y mujer, de un supermercado en el transcurso de su crimen, no ha cometido un feminicidio [4]. En el asesinato no existen las razones de género.
También resulta necesario abrirle paso a la criminología feminista y focalizar la atención en los sujetos que cometen los asesinatos, los hombres. Si bien las tasas y el número de asesinatos de hombres son más elevados que los de asesinatos de mujeres, sin perspectiva de género se puede argumentar que la violencia con resultado de muerte impacta más a hombres que a mujeres, datos estadísticos confirman esta afirmación. Pero esta lectura está velada: los hombres matan a hombres y los hombres matan a mujeres, individuos de la mitad de la especie se matan entre sí y matan a individuos de la otra mitad. La supremacía masculina tiene un protagonismo categórico en el ejercicio de todas las formas de violencia extrema que se ejercen.








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