Pequeñas "maravillas".
fuente de la imagen
Dejando de lado unas pequeñas diferencias en cuanto a como (código ético)debe visitarse un blog que no es el propio y que fué el tema que me puso en contacto con luism tengo que decir que fué interesante visitar el suyo del que extraigo este texto y que si quereis leer entero tendreis que visitarloen su blog y también aquí dice así:
"Por ejemplo, Madre Maravillas (1891-1974)luchó y fue beatificada por Juan Pablo II por decir y defender cosas como estas: "Déjate mandar. Déjate sujetar y despreciar. Y serás perfecta".
¿Las asumen los diputados y diputadas de derechas? ¿La asume elSr. Bono? ¿Creen de verdad que desde una matemática del pensamiento es correcta esta ecuación: obediencia + sumisión + despreciabilidad = perfección? Más bien es una patología de la perfección, como lo es ponerse un cilicio, que a nadie beneficia y a todos perjudica.
Situémosla en el contesto de la época y veremos que tales frases complementadas con materias educativas en el bachillerato (¡¡¡1958!!!), fueron los ladrillos con los que se edificó un sistema de valores en el cual te capabas o casabas, y los homosexuales ni eso.
Si estamos de acuerdo, pues nada, que le hagan un monumento.
La asignatura "Educación cristiana para la ciudadanía bis" decía así:
"Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese del trabajo. Especialmente, su plato favorito. Ofrécete a quitarle los zapatos. Habla en tono bajo, relajado y placentero. Prepárate: retoca tu maquillaje, coloca una cinta en tu cabello. Hazte un poco más interesante para él. Su duro día de trabajo quizá necesite de un poco de ánimo, y uno de tus deberes es proporcionárselo. Durante los días más fríos deberías preparar y encender un fuego en la chimenea para que él se relaje frente a él. Después de todo, preocuparse por su comodidad te proporcionará una satisfacción personal inmensa. Minimiza cualquier ruido. En el momento de su llegada, elimina zumbidos de lavadora o aspirador. Salúdale con una cálida sonrisa y demuéstrale tu deseo por complacerle. Escúchale, déjale hablar primero; recuerda que sus temas de conversación son más importantes que los tuyos. Nunca te quejes si llega tarde, o si sale a cenar o a otros lugares de diversión sin ti. Intenta, en cambio, comprender su mundo de tensión y estress, y sus necesidades reales. Haz que se sienta a gusto, que repose en un sillón cómodo, o que se acueste en la recámara. Ten preparada una bebida fría o caliente para él. No le pidas explicaciones acerca de sus acciones o cuestiones su juicio o integridad. Recuerda que es el amo de la casa. Anima a tu marido a poner en práctica sus aficiones e intereses y sírvele de apoyo sin ser excesivamente insistente. Si tú tienes alguna afición, intenta no aburrirle hablándole de ésta, ya que los intereses de las mujeres son triviales comparados con los de los hombres. Al final de la tarde, limpia la casa para que esté limpia de nuevo en la mañana. Prevé las necesidades que tendrá a la hora del desayuno. El desayuno es vital para tu marido si debe enfrentarse al mundo interior con talante positivo. Una vez que ambos os hayáis retirado a la habitación, prepárate para la cama lo antes posible, teniendo en cuenta que, aunque la higiene femenina es de máxima importancia, tu marido no quiere esperar para ir al baño. Recuerda que debes tener un aspecto inmejorable a la hora de ir a la cama... si debes aplicarte crema facial o rulos para el cabello, espera hasta que él esté dormido, ya que eso podría resultar chocante para un hombre a última hora de la noche. En cuanto respecta a la posibilidad de relaciones íntimas con tu marido, es importante recordar tus obligaciones matrimoniales: si él siente la necesidad de dormir, que sea así, no le presiones o estimules la intimidad. Si tu marido sugiere la unión, entonces accede humildemente, teniendo siempre en cuenta que su satisfacción es más importante que la de una mujer. Cuando alcance el momento culminante, un pequeño gemido por tu parte es suficiente para indicar cualquier goce que hayas podido experimentar. Si tu marido te pidiera prácticas sexuales inusuales, sé obediente y no te quejes. Es probable que tu marido caiga entonces en un sueño profundo, así que acomódate la ropa, refréscate y aplícate crema facial para la noche y tus productos para el cabello. Puedes entonces ajustar el despertador para levantarte un poco antes que él por la mañana. Esto te permitirá tener lista una taza de té para cuando despierte". Sacado de "Economía doméstica para bachillerato y magisterio" Sección Femenina 1958.











luism dijo
No creo que incluir una reseña de un artículo en el comentario de un blog sea falta de ética. Precisamente lo hice así para despersonalizarlo.
Lo que me importaba era el cuerpo de la noticia, es decir, que ayer, 75 aniversario de la conquista del voto femenino en España, (11 noviembre 1933) fue prácticamente silenciado por todos.
Veo que tú tampoco hablas de ello y destacas el anterior artículo, que tiene menos interés. No lo comprendo, si es uno de los datos más relevantes de nuestro país, uno que implica a la mitad de su población...
Por otra parte ¿es también falta de ética reprenderme en un blog que no es tuyo? ¿No será más bien falta de tacto por ambas partes? E insisto, fue tan breve la reseña más por pudor que por otra causa.
Pero en definitiva, lo que veo es que estamos enfrascados en lo adjetivo (yo) que de lo sustantivo (el aniversario silenciado) y era lo que quería evitar con mi laconismo.
Saludos.
20 Noviembre 2008 | 08:55 AM